El blog de ManoMano.es

Cómo prevenir las plagas de las plantas

Aprende a cuidar tus plantas y alejarlas de toda plaga que las estropee
,

A nadie le gusta que sus plantas se llenen de pulgón. O que aparezcan hongos. Por ello, desde el blog de ManoMano nos hemos propuesto darte algunos consejos para prevenir las plagas de las plantas y que así luzcan fuertes, hermosas y sanas.

1. Una planta bien abonada, resiste mejor las plagas

¿Sabías que los insectos sienten predilección por las plantas más débiles? Por ello, nuestro primer consejo es que no olvides abonarlas con regularidad. Una planta sana, es menos atractiva para ellos y mucho más productiva para nosotros.

Puedes utilizar un abono genérico para plantas de flor o de hoja. Los hay para huerto urbano, orquídeas, cactus e incluso para bonsáis. Es importante seguir las pautas de aplicación que indique un fabricante, porque un exceso de abono también puede ser perjudicial.
El pulgón o la araña roja (en el foto) prefiere plantas ricas en nitrógeno, por lo que un exceso de este nutriente puede convertir tu planta en la más apetitosa para ellos.

2. Revisa tus plantas con regularidad

La revisión debería incluir el haz y el envés de las hojas, buscando decoloraciones, agujeritos o pequeñas telarañas. Más de una vez he descubierto que tenía mosca blanca al pasar y rozar sin querer las hojas.

Poco a poco iremos aprendiendo a identificar los posibles problemas, y a aplicar su correspondiente solución. Muchas de las plagas son cíclicas, y se repiten año tras año, por lo que tampoco tenemos que agobiarnos. Intentad ser positivos, porque la experiencia es un grado y si el año que viene se repite, ya no nos pillará desprevenidos.

3. No todos los «bichos» son malos

Es interesante intentar identificar los distintos insectos que pululan por nuestro huerto o jardín, porque no todos se alimentan de nuestras plantas. Algunos, son predadores de los insectos que sí lo hacen, por lo que en este caso, sería beneficioso que nos visitaran y se instalaran en casa.

En eso consiste el favorecer la biodiversidad. Por ejemplo, un balcón en el que solo se cultive un tipo de planta va a ser como un enorme letrero luminoso para cualquier plaga especializada en ese cultivo. Los que cultivamos un huerto urbano lo sabemos bien, y por ello nunca olvidamos cultivar determinadas plantas al lado de las hortícolas.
La albahaca repele a los mosquitos y a la mosca blanca. La capuchina, a los caracoles y a las hormigas.

4. Aplica tratamientos preventivos

Puedes optar por tratar tus plantas cuando tengas un problema, o aplicar productos específicos para evitarlos. Si tienes geranios y cada año enferman a causa de la mariposa que deposita sus huevos en ellos… ¿porqué no intentas evitarlo con un insecticida anti-taladro?

5. Sigue rigurosamente las pautas de aplicación

Cuando nos recetan un antibiótico, el médico recomienda finalizar el tratamiento aunque estemos mejor, ¿no es cierto? Pues con las plantas ocurre lo mismo. Muchos insecticidas son efectivos sobre los adultos que pululan sobre las plantas, pero no matan los huevos que pueden eclosionar al cabo de 15 días.
Repite la aplicación si así se aconseja en las instrucciones.

6. Cuidado con los excesos de riego

La mayoría de hongos aparecen por exceso de agua. Puede que lo hayamos provocado nosotros regando demasiado o la propia naturaleza con muchos días seguidos de lluvia.
En tal caso, nunca está de más intentar evitarlo usando un fungicida de manera preventiva. Ya que no podemos evitar la lluvia, por lo menos que les sea difícil fastidiarnos, ¿no os parece?

7. Una  hoja seca no es síntoma de enfermedad

Permitidme acabar comentando este punto. Si sois noveles, no os asustéis al detectar que una hoja empieza a amarillear. Y es que no, no necesariamente significa que nuestra planta está enferma o que tiene un déficit o un exceso de nutrientes.
Durante el crecimiento de cualquier planta, es normal que renueve algunas de sus hojas. A nosotros también nos ocurre con el cabello. Se cae, pero sigue saliendo más, ¿verdad?
En esta situación, observad la posición que ocupa la hoja en la planta. ¿Es una de las más grandes y más antiguas? Si es así, tranquilos: ha llegado al fin de su ciclo vital.
Deberíamos preocuparnos si la hoja en cuestión es una hoja nueva, de las más pequeñas, que ya nace con alguna deformidad o de un color extraño.
En macetas, puede que notéis que les falta “verde”, y en tal caso sería conveniente utilizar quelato de hierro. Las hojas nos están diciendo que les falta este nutriente, que podemos aportarle fácilmente.

Esperamos que estos consejos os sean de ayuda y os permitan seguir disfrutando del huerto y el jardín. ¿Qué plagas os preocupan más y de qué manera las mantenéis a raya?
Nos encantará leer vuestros comentarios.

Responder

Your email address will not be published.

A %d blogueros les gusta esto: