Basta con echar un vistazo a las redes sociales para comprobar que las suculentas están de moda. Aparecen en imágenes de todo tipo como parte de la decoración de despachos, salones, recibidores, cocinas y balcones. Son fáciles de cultivar, se adaptan a distintas ubicaciones y son ideales para los que tenemos poco espacio.

Vamos a ver cómo cuidar las plantas suculentas para que las puedas disfrutar durante mucho, mucho tiempo.

Las suculentas en la botánica

Es muy probable que ya tengamos alguna suculenta en nuestra vida: los cactus, el aloe vera y las portulacas lo son. Ello nos puede dar algunas pistas de uno de sus requisitos básicos: son plantas que requieren un riego muy moderado.

Esto se debe a las condiciones de sequía y aridez de sus zonas de origen, y de cómo las hojas de estas plantas han ido cambiando para ser capaces de almacenar agua en su interior. Les permite subsisitir y en el caso de los cactus, han desarrollado pinchos para protegerse de depredadores y para captar hasta la mínima gotita de agua del rocío.

El riego de las suculentas

Como podéis imaginaros, debe ser mínimo y evitando siempre los encharcamientos. En verano, bastará con regarlas una vez a la semana, y en invierno, cada quince días.

Es muy importante permitir un buen drenaje y para ello, es básico evitar los platitos en la base de este tipo de plantas. Si los utilizas, elimina toda el agua que quede en ellos después del riego, pues bastará con la que las raíces y el sustrato hayan sido capaces de almacenar.

Un truco para saber si estás regando en exceso tus suculentas, es observando sus hojas. Si se vuelven traslúcidas y las notas blandas al tacto, es muy probable que las estés regando más de la cuenta. Suspende el riego automáticamente, comprueba que no haya agua acumulada en el interior de la maceta y espera a ver si recupera un tacto firme.

El sustrato ideal para las suculentas

Recordad que la mayoría de estas plantas proceden de zonas áridas. Por ello, los sustratos específicos para estas plantas cuentan con una parte importante de arena y gravilla en la mezcla. Facilitarán el drenaje, evitarán los encharcamientos de los que hablábamos antes y aportarán los nutrientes que necesitan para crecer.

Otra opción es crear tu propia mezcla. Para ello, utiliza un 50% de sustrato universal y un 50% de perlita, que le dará la aireación y drenaje necesarios. También puedes mezclar 50% de sustrato universal y 50% de arena de río lavada (o sustituirla por roca volcánica triturada).

Personalmente, me gusta usar roca volcánica pequeñita, que consigo triturando con un martillo (y algo de paciencia) o pasando por un tamiz el contenido del saco. La utilizo también como decoración en la parte superior de la maceta: creo que el contraste de su color marrón con el de la suculenta realza la intensidad del color de la planta.

Ese mismo efecto puede conseguirse con piedrecitas blancas, grises o de cualquier color.

Uno de los errores que cometemos a menudo es el de situarlas a pleno sol tal cual las compramos y entran en casa. Y aunque pueden aclimatarse a esa ubicación, lo mejor es mantenerlas en un lugar con mucha luz pero sin sol directo. En verano, el sol puede ser su peor enemigo, deshidratándolas rápidamente.

No olvidéis que la mayoría de cactus y crasas han crecido en un vivero, protegidos de los rayos de sol y con temperaturas controladas. Si necesitáis situarlos a pleno sol, es más que probable que se quemen, por lo que deberíamos aclimatarlos poco a poco. Una hora el primer día, dos al siguiente, incrementándolo para que se vayan haciendo a su nuevo hogar.

De todos modos, os recomiendo evitar ese tipo de ubicación a no ser que se trate de un ejemplar de buen tamaño. Las suculentas que compramos en pequeñas macetas, suelen ser esquejes del mismo año que están empezando a enraizar. Si la pobre planta está esforzándose en ese proceso y la ponemos a pleno sol, es probable que no supere el proceso de adaptación.

Esperamos que estos consejos te sean útiles si has decidido poner una suculenta en tu vida. ¡Que las disfrutes!

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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