El diseño de jardines es un arte tan importante en Japón como el del té o la caligrafía. Los jardines japoneses invitan a relajarse entre sus estanques y rocas cubiertas de musgo y no escatiman en elementos decorativos: ishi-dōrō —esos faroles de piedra volcánica—, pagodas, puentes, estatuas y shishi-odoshi —pequeñas fuentes basculantes—. Podrás reconocer estas fuentes fácilmente por el golpe seco con el que rompen el silencio, que originalmente ¡estaba destinado a ahuyentar a los ciervos!

Hoy te compartimos un tutorial paso a paso para hacer tu propia fuente japonesa shishi-odoshi de bambú. Aunque no estamos seguros de que el gato del vecino se vaya a asustar tanto como los ciervos japoneses, sí le estarás dando un toque muy zen a tu jardín. ¡Iku ze! («¡Allá vamos!» en japonés).

¿Cómo funciona la fuente basculante japonesa shishi-odoshi ?

El shishi-odoshi consta de una caña de bambú que, al llenarse de agua, se inclina en su punto de equilibrio. La caña tiene una piedra debajo y se va llenando poco a poco con un hilo de agua, de manera que su centro de gravedad se va desplazando de forma gradual hasta sobrepasar el eje central. En ese momento, la caña bascula y vierte todo el agua por el otro extremo. Al vaciarse, la caña vuelve rápidamente a su posición inicial y, al golpear la piedra, se produce un ruido seco. ¡Cloc! Después, se puede volver a llenar con agua hasta que vuelve a bascular y, así, sucesivamente…

La versión que te traemos hoy es una fuente con un circuito cerrado: no necesitas una entrada de agua ni electricidad, ya que hemos utilizado una bomba solar. Económica y ecológica, no pierde agua, no gastarás nada en energía y se puede instalar fácilmente, incluso en un jardín pequeño.

Otra de las ventajas es que solo se necesitan dos diámetros de bambú distintos, así que seguimos minimizando los costes.

Una fuente en el jardín
Por muy pequeña que sea, poner una fuente en el jardín es siempre un gran añadido. Además de la parte estética, atrae a los insectos —especialmente, los polinizadores— y, como el agua no está estancada, no tendrás larvas de mosquitos. Si, aún así, te preocupa una eventual invasión de mosquitos, puedes poner plantas antimosquitos alrededor de la fuente.

Material necesario para hacer tu fuente japonesa

Para hacer esta fuente japonesa, necesitarás:

¿Cómo hacer tu fuente japonesa shishi-odoshi?

Paso 1: Corta las cañas de bambú para el soporte

Para hacer una fuente de unos 65 cm de alto, tendrás que utilizar cañas de bambú diferentes. Con una sierra para metal, corta:

  • 2 secciones, de 30 y 20 cm cada una, del bambú más estrecho.
  • 3 secciones, de 85, 60 y 50 cm cada una, del bambú grueso.

La pieza de 50 cm tiene que tener un nudo en el centro, que podrás identificar fácilmente porque los anillos que se forman al nivel de los nudos son perfectamente visibles en la parte exterior del bambú.

Consejo: utiliza la caja de inglete para cortar las cañas de bambú de forma bien recta.

Tendrás 5 secciones de bambú, tal y como se muestra en el gráfico.

Las diferentes piezas de bambú que necesitas para hacer la fuente basculante.

Paso 2: Prepara el soporte

En la caña de 85 cm, ahueca los laterales internos a la altura de los nudos del bambú para poder pasar después la manguera.

Mete el palo dentro de la caña de bambú y da unos golpes secos para ahuecar el lateral.

Si la caña de 20 cm tiene nudos , también tendrás que ahuecar la parte interna. Dos soluciones: puedes buscar una sección de 20 cm que se encuentre entre dos anillos o utilizar un taladro con una broca adecuada para perforar los laterales.

Haz un agujero en cada lado de las cañas de 85 y 60 cm a una altura de 50 cm. Ensancha los agujeros con el escariador  perfóralas hasta obtener un orificio de 20 mm como mínimo, en el que el bambú de 18 mm pueda pivotar con holgura.

Paso 3: Prepara la parte basculante de la fuente

Bisela la caña de 50 cm con la sierra de inglete para hacer una boquilla grande (45° como mínimo) en uno de los lados.

Busca el punto de equilibrio de esta caña, sujetándola con el índice a cada lado hasta que la caña se mantenga en posición horizontal. Esto punto tiene que estar por detrás del nudo, en la parte que no está biselada. Mueve los dedos ligeramente desde este punto de equilibrio hacia atrás, la parte de la boquilla debería levantarse. Haz una marca en este punto: aquí es donde vamos a poner el eje de rotación.

Perfora el bambú de la parte basculante en el punto marcado con una broca de 10 mm de diámetro y ensancha el agujero con el escariador para poder meter la caña de bambú estrecha de 30 cm de largo. Tiene que entrar haciendo fuerza y quedar ajustada (ten cuidado de no romper la caña de bambú grande).

Paso 4: Instala la reserva de agua

Haz un agujero en la tierra con la pala para poner la arqueta. Tiene que quedar nivelada y al ras de la superficie. Golpea bien la tierra de alrededor para dejarla bien compacta.

Pon la bomba en la arqueta, conecta la manguera y pásala por los agujeros de la rejilla.

Paso 5: monta la fuente e instálala

Pasa la pieza pivotante y su eje por los orificios de las cañas de soporte.

Instala la fuente en su sitio sin fijarla todavía. Coloca la piedra grande en la parte posterior, la parte basculante tiene que tocarla al vaciarse. Haz varias pruebas para que quede bien colocada, de forma que se produzca un ruido seco cuando la fuente se incline sobre la piedra.

Busca el lugar adecuado para la boquilla y perfora el bambú de 85 cm de largo para que la boquilla entre haciendo fuerza y quede bien justa. Mete la manguera de goteo en la caña de soporte, sácala por el agujero y pásala por la boquilla. Fija la boquilla en el soporte y corta la manguera al ras.

Golpea los bambús de soporte con la maza para que queden unos 20 cm por debajo de la superficie. No des golpes demasiado fuertes para no romperlos y asegúrate de que el eje de la parte basculante quede horizontal. Golpea la tierra de forma que quede bien compacta para que la fuente se mantenga en su sitio y oculta la rejilla con los guijarros. Llénala de agua.

Lo único que te queda por hacer es conectar el panel solar y esperar a que haga sol para empezar a escuchar el chapoteo del agua y el característico cloc de esta fuente.

Vert Cerise
Autor

Escribe un comentario

A %d blogueros les gusta esto: