En jardinería, solemos regar las plantas cuando apreciamos tonos marrones en las hojas. Identificamos esas tonalidades como una clara necesidad de agua y las regamos. ¿Hacemos bien? 

No siempre. Hoy veremos cómo identificar y tratar el amarronamiento de las coníferas.

La Fitóftora (o Phytophthora) es uno de los hongos más frecuentes en setos, coníferas y césped. Se presenta habitualmente cuando se dan dos condiciones a la vez: exceso de riego y altas temperaturas. Que la planta se encuentre débil, mal alimentada o en un suelo muy compactado no hace más que agravar el problema.

Los síntomas habituales son un secado de las ramas que avanza de manera progresiva, empezando en la base y subiendo poco a poco. En el césped aparecen manchas amarillentas, que acaban secándolo y formando calvas cada vez más grandes.

En realidad, este hongo empieza atacando las raíces que absorben el agua y los nutrientes del suelo. Por más que las reguemos, las pobres no son capaces de alimentar a la planta y, por este motivo, el follaje empieza a amarillear. Es el síntoma que identificamos como que tienen sed y regando, agravamos el problema.

¿Cómo prevenir el amarronamiento de las coníferas?

  • Si aún no has plantado los setos, elige un lugar con un suelo buen drenado para evitar encharcamientos. Si tu suelo es muy arcilloso, plantéate seriamente aligerarlo añadiendo sustrato o arena.
  • Ten presente que esas plantas que ahora son pequeñas, crecerán en el futuro. Trasplántalas a una distancia suficiente para que cuando empiecen a desarrollarse, las raíces tengan suficiente espacio para crecer. Solemos ignorar aquello que ocurre bajo el suelo, pero que no lo veamos no significa que no sea importante. Si las plantas crecen muy juntas, las raíces competirán entre ellas.
  • Recuerda que el suelo debe estar aireado. Mejorará la filtración del agua si entrecavas con regularidad, evitando que se compacte y se apelmace.
  • Abona tus plantas. No olvides que los nutrientes son los que las ayudan a crecer y a estar más sanas. Elige un abono para coníferas y sigue la dosis indicada por el fabricante.
  • Aplica un tratamiento preventivo con un fungicida específico.

¿Cómo tratar el amarronamiento de tus setos o coníferas?

Creo que es importante decir de entrada que las partes amarronadas no se van a recuperar. Lo que vamos a hacer es ponerle freno a partir de ahora. Para ello utilizaremos un fungicida apropiado, dosificándolo según indique el fabricante. 

No es un producto distinto al que utilizaremos como preventivo sino el mismo. La dosis y la periodicidad de aplicación serán distintas en función de qué estemos aplicándolo de manera preventiva o curativa.

Podemos aplicarlo de dos maneras: diluyéndolo en el agua de riego o pulverizándolo con una mochila pulverizadora.

Vigilad el riego a partir de ahora y evitad los encharcamientos. Si tenéis instalado un riego por goteo, controlad el caudal de agua que reciben y si es necesario, cambiad los goteros o aspersores para disminuir la cantidad.

El amarronamiento o manchas en el césped

Como os decía al principio, la Phytophthora también puede aparecer sobre el césped. Para tratarlo, aplicaremos el fungicida con una mochila, procurando que la boquilla quede cerca del suelo. Así controlaremos mejor la zona donde aplicamos el producto.

No estará de más aplicar la dosis de prevención en las zonas contiguas a las manchas, para evitar la extensión del hongo.

Sé constante en la aplicación del tratamiento durante los meses de más calor. Modifica la programación del riego y de la siega para evitar las horas centrales del día.

¿Fitóftora o falta de magnesio?

Puede que tus coníferas no tengan Fitóftora, sino falta de magnesio. No es posible confundirlos porque los síntomas se presentan de distinta manera.

Fíjate dónde empieza el problema. Si es en las hojas y va desde las más exteriores hacia las más cercanas a los troncos, y de la copa a la base, se trata de un déficit de magnesio.

La Fitóftora siempre aparece de las hojas más cercanas al tronco hacia el exterior y de la base hacia la copa.

Puedes aplicar un abono específico para equilibrar esta deficiencia, que en ningún caso debe sustituir el abono regular de las coníferas. El magnesio es uno de los muchos nutrientes que precisan para crecer y mantenerse en buen estado, no el único. Por lo tanto, debemos aplicarlos de manera complementaria.

Esperamos que este artículo os sea de ayuda para disfrutar de setos, pinos, abetos y cipreses fantásticos en vuestros jardines. ¿Nos contáis si habéis sufrido este problema alguna vez?

Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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