Si existe una planta que destaca en la mayoría de balcones y terrazas españolas, es el geranio. Fácil de cultivar y resistente como pocas, es muy agradecida, con una floración continuada desde la primavera y hasta la llegada del otoño en una amplia gama de colores. Aprende los cuidados de los geranios con estos trucos.

Cómo cuidar de los geranios

La floración del geranio depende en gran medida de la cantidad de sol directo que reciben, de riegos continuados durante los meses de verano y de su necesidad de nutrientes

Ese es el único secreto que conocen los dueños de ese balcón lleno de flores que secretamente envidiamos y que también podemos poner en práctica fácilmente.

Luz y temperatura

El geranio necesita sol, mucho sol que incida directamente sobre su follaje. Además, cuanto más sol reciba, más abundante será su floración. Prefieren el sol de la mañana al de la tarde, aunque se adaptan a cualquier condición.
Las temperaturas veraniegas que se dan en España son ideales para su crecimiento. El invierno lo pasan aletargados, en espera de la llegada de la primavera para volver a ofrecernos sus preciosas flores.

Sustrato y trasplante

Utiliza un sustrato universal para trasplantar tus geranios. La turba le da un punto ligeramente ácido al pH, que les gusta mucho. Se adaptarán al tamaño de macetas y jardineras sin problemas, aunque debes tener en cuenta que cuanto más pequeña sea la maceta, más necesidad de riego tendrá

Riego del geranio

El riego es uno de los puntos claves para la floración del geranio. En primavera, el incremento de las temperaturas y de la pauta de riego les despertará de su letargo. 

Iremos incrementando la cantidad de agua y la periodicidad del riego de manera gradual, conforme las temperaturas vayan subiendo. Durante los meses de verano, prefieren un sustrato que esté ligeramente húmedo de manera constante. 

Pero atención, porque hay una sutil diferencia entre un sustrato ligeramente húmedo, y un sustrato encharcado: el exceso de riego puede pudrir sus raíces. Para saber si nuestros geranios necesitan agua, lo mejor es tocar el sustrato para percibir su humedad, y decidir en función de la misma.

Te recomendamos no mojar las flores ni las hojas de los geranios al regar. Las hojas pueden sufrir quemaduras solares y las flores, marchitarse antes de tiempo.

Si tus geranios están en un balcón a pleno sol, te recomendamos regar al atardecer. Tendrán muchas más horas sin sol para poder rehidratarse que si los riegas por la mañana.
De todos modos, que el sol no sea un impedimento para regar si la planta realmente lo necesita. Si te olvidaste de hacerlo anoche, riégalos sin problemas aunque sea casi mediodía. Evita mojar las hojas para evitar quemaduras por efecto lupa e hidrata a tus geranios. Siempre será mejor recibir algo de agua a mediodía que pasarse todo un día con sed.

Abonado

Los geranios no son plantas exigentes en nutrientes pero esto no significa que no los necesiten. Si acabas de trasplantarlos utilizando un sustrato nuevo, no te preocupes porque en la mezcla encontrarán todos los nutrientes que necesitan.
Pero si ya llevan contigo más de un año, empieza la pauta de abonado en primavera, utilizando un abono sólido o un fertilizante líquido, lo que te resulte más cómodo. Sigue siempre la dosis y la periodicidad indicada por el fabricante. 

Presta atención al estado de sus hojas, porque pueden indicarte la falta de nutrientes. Si ves que amarillean, intenta recordar cuándo fué la última vez que abonaste. Probablemente han consumido ese abono y están faltas de nutrientes. Ojo, porque el amarilleamiento también puede aparecer por exceso de riego. Si en tu zona se dan tormentas veraniegas con mucha frecuencia, valora la posibilidad de poner los geranios a cubierto durante unos días para evitar el exceso de agua.

Tipos de geranios

La variedad más común de geranio es el Geranio zonal (Pelargonium zonale), de hojas grandes y flores en ramillete. La gitanilla o geranio de hiedra (Pelargonim peltatum) tiene unos tallos mucho más flexibles y por ello se la conoce como geranio colgante. 

El geranio de pensamiento (Pelargonium grandiflorum) es el que tiene las flores de mayor tamaño. Reciben este nombre porque suelen ser de dos colores distintos o en dos tonos de la misma gama, recordando de esta manera a las flores del pensamiento. Sus hojas son duras y rizadas.

Quizá las variedades menos conocidas son los geranios de olor. Sus hojas desprenden aroma a rosa, nuez moscada, menta o limón. Este último es quizá el más conocido, por su nombre de geranio antimosquito por su elevado contenido en citronelol. Si los cultivas en tu terraza, quizá te interese añadir uno de ellos como planta antimosquitos.

Cómo podar un geranio

Corta el tallo de los ramilletes florales por la base. Cuando las flores se secan, afean la planta y de esta manera favorecemos la formación de nuevas flores.

Los tallos más viejos de los geranios tienden a lignificarse, es decir, a convertirse en madera. Por ello se recomienda podarlos una vez al año para rejuvenecer la planta. Aunque te dé pena, piensa que de cada corte que hagas, aparecerán más tallos, sobre los que saldrán más flores. Realmente valdrá la pena.

Es habitual realizar esta poda cuando finaliza la temporada de floración, es decir, en otoño. Pero si vives en una zona con inviernos rigurosos, es mejor mantener la planta tal cual hasta la llegada de la primavera: el follaje le permitirá sobrevivir a la bajas temperaturas.

Una poda del geranio bien hecha es drástica y radical: debes cortar casi a ras de suelo y eliminar un porcentaje elevadísimo de ramas. Cuesta hacerlo bien a a la primera, porque suele darnos pena o nos da miedo a pasarnos. Pero en primavera, las plantas rebrotarán con muchísima más fuerza.

Si es tu primera vez, ¿porqué no pruebas una poda radical en una de tus plantas y así comparas con el resto? Notarás la diferencia y te convencerás de que es mejor cortar por lo sano.

Cómo hacer esquejes de geranio

Puedes enraizar esquejes en agua o clavándolos en macetas con sustrato universal. Si los haces en agua, recuerda regar más a menudo durante las primeras semanas para que no acusen tanto el cambio del agua a la tierra.

Aprovecha los recortes de poda para hacer esquejes de tus plantas favoritas. Podrás regalarlas o plantarlas en otro espacio.

Elimina parte de las hojas de cada esqueje y clávalo en sustrato nuevo o en la misma maceta o jardinera donde están. Corta siempre por debajo de un nudo y procura que al clavarlo en la tierra, quede totalmente enterrado. De él aparecerán las raíces. Como verás, los esquejes de geranio agarran muy fácil.

Algunos consejos más sobre los geranios

Una de las plagas más habituales de los geranios es la mariposa o taladro del geranio. Aparece entre marzo y octubre, por lo que lo mejor es empezar a proteger nuestras plantas utilizando un insecticida específico para prevenir su aparición.

Cuando las flores de los geranios se pongan feas, córtalas por debajo del ramillete. Puedes utilizar unas tijeras de jardinería o simplemente cortarlas ayudándote de tus uñas. De no hacerlo, las flores marchitas pero fecundadas empezarán a fabricar semillas en su interior, con el consecuente esfuerzo para la planta. 

Y tú, ¿qué geranios tienes en tu balcón o en tu jardín? ¿Y qué trucos sobre sus cuidados puedes compartir con nosotros? Nos encantará leerlos en los comentarios.

Avatar
Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

Escribe un comentario