Las Monsteras están de moda: la vemos a diario en Instagram, en Pinterest, en camisetas, estampados, cuadros, y por descontado, al natural.
Sus hojas nos transportan a la selva y por ello queremos contarte cómo cuidar de dos de las variedades más habituales de la planta de moda: la Monstera deliciosa y la Monstera adansonii

Monstera o Costilla de Adán

La Costilla de Adán fue una planta muy habitual de las terrazas y patios en los 80. La de mi madre crecía a sus anchas en el patio: recibía mucha luz indirecta y el riego se controlaba porque quedaba debajo de un tejadillo que evitaba que se mojara si llovía. Con esto ya tenéis dos buenas pistas de las necesidades de luz y de riego de esta planta. Pero vamos por pasos:

Monstera deliciosa
Las hojas de la Monstera deliciosa se abren completamente, formando «costillas».

Luz

A las Monstera les encanta la luz, pero no los rayos del sol. Son ideales para cualquier estancia luminosa o para aquel rincón de la terraza donde no da el sol en todo el día.

Son plantas que agradecen temperaturas cálidas y un ambiente húmedo. En la zona mediterránea pueden cultivarse en el exterior durante todo el año, ya que aguantan temperaturas mínimas de hasta 5º C. En zonas más frías, suelen cultivarse como planta de interior.

Sustrato

Lo más importante del sustrato es que tenga un buen drenaje. Para ello podemos mezclar un sustrato universal con algo de perlita, que evitará que las raíces queden encharcadas. Puedes trasplantarla a una maceta mayor cada dos años, renovando parte del sustrato y eliminando raíces muertas.

La Monstera deliciosa es una planta que crece mucho en altura, y sus hojas pueden llegar a medir 30-40 cms de ancho. Si la cultivas en interior y tienes problemas de espacio, no la trasplantes inmediatamente a una maceta de mayor tamaño. Cuanto más espacio tenga para desarrollarse, más crecerá.

Riego

Es una planta poco exigente en riego, aunque la periodicidad dependerá (como siempre) de la temperatura y del tamaño de la maceta en la que la estés cultivando. En macetas de pequeño tamaño necesitarán 1 o 2 riegos semanales durante el verano, y uno cada 10-15 días durante el invierno. Asegúrate de que el sustrato está seco antes de volver a regar, ayudándote de un medidor de humedad o introduciendo el índice en la tierra.

En ambientes muy secos, agradecen pulverizaciones regulares durante el verano, o una buena ducha dentro de la bañera de vez en cuando. Aprovecha ese momento para limpiar sus preciosas hojas.

Abono

Se recomienda abonarla cada 15 días con un abono específico para plantas verdes. Puedes utilizar uno líquido o bien uno en barritas. Estas se clavan en el sustrato y se van disolviendo poco a poco, aportándole a la planta todos los nutrientes que necesita.

Durante el invierno es habitual suspender la pauta de abonado, que retomaremos en primavera.

Las hojas de las Monstera y su crecimiento

Limpieza hojas monstera
Las hojas de las Monstera se limpian fácilmente con un paño húmedo.

Si amamos a esta planta, es precisamente por sus hojas. Y respecto a ellas, hay algunas cosas que deberías saber:

  • Puede que algunas de las hojas nuevas de tu Monstera no presenten sus característicos agujeros. Aparecen cuando la hoja se desarrolla completamente. Ten paciencia y espera a que crezcan.
  • Limpia las hojas con un trapo humedecido en agua. O como te comentábamos antes, aprovecha para darle un buena ducha por encima con la manguera o con el teléfono de la ducha.
  • Si puedes conseguir agua de lluvia para pulverizarlas, no aparecerán esas motitas blancas en el haz de las hojas. Es la cal, que deja su residuo al secarse la gota. Si no puedes acumular agua de lluvia, elige una agua embotellada de mineralización débil.
  • Si las puntas de las hojas se vuelven marrones, puede ser por un exceso de riego. Asegúrate de que el sustrato se ha secado antes de volver a regar.
  • Pero si además presentan un tono amarillento, puede ser por un exceso de riego o una falta de abono. Revisa mentalmente cuál de las dos opciones puede ser.
  • Debes saber que las hojas y los tallos de las Monstera son tóxicos para humanos y mascotas, pero únicamente si se ingieren.

Las Monstera son plantas trepadoras. A lo largo de sus tallos aparecerán raíces aéreas, que te permitirán reproducirlas fácilmente o entutorarla.

Para ello, elige un tutor de fibra de coco y sujeta la planta con un alambre de jardinería o un cordel. No aprietes los tallos contra el tutor: acompáñalos contra él para que las raíces empiecen a crecer y a sujetarse por si solas.

Raices aéreas Monstera
Aprovecha las raíces aéreas de las Monstera para conseguir nuevas plantas. Corta por debajo de una de ellas y sumérgela en agua.

Monstera adansonii o planta del queso suizo

Suele cultivarse como planta de interior porque es algo más friolera. Es recomendable evitar las corrientes de aire y agradece algo más de humedad ambiental.

Como en mi piso el espacio es limitado, opté por una Monstera adansonii. Aunque ha crecido bastante, es mucho más pequeña que su hermana «deliciosa» y puedo colocarla encima de un mueble para cultivarla como colgante.

Esta variedad forma hojas con pequeñas aperturas que se van convirtiendo en grandes ojos conforme van creciendo. Este detalle y su tamaño reducido las diferencia totalmente de la Monstera deliciosa, con hojas con apertura total, en forma de costillas (y de ahí, su nombre común de “Costilla de Adán”).

¿Y tú? ¿Ya te has enamorado de las Monsteras? Tienen incluso su propio hashtag en Instagram, el #MonsteraMonday.

¡Etiquétanos para que podamos ver la tuya!

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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