La Ceropegia woodii es una suculenta sin aspecto de suculenta. ¿No es ideal? También llamada collar de corazones o enredadera rosario, esta planta colgante presume de unas preciosas hojas variegadas en el haz y de un rosa-lila en el envés. Sus cuidados son mínimos y es ideal para principiantes en plantas de interior.

Cómo cuidar de una Ceropegia woodii

Luz y temperatura

Esta planta de origen sudafricano, se cultiva en nuestro país como planta de interior. Prefiere estar en una ubicación bien iluminada sin sol directo, aunque puede acostumbrarse a una iluminación menos intensa. La falta de luz provoca cambios en su coloración: el envés se volverá de un púrpura más oscuro y el haz cambiará sus tonos, haciéndolos más uniformes.

Durante el verano puede crecer sin problemas en exterior, siempre que le procures un espacio protegido de los rayos del sol. Éntrala en casa cuando llegue el otoño, y mantenla en un espacio con temperaturas más o menos constantes, para evitar que pase frío.

Sustrato y trasplante

Las flores de la Ceropegia woodii son muy sencillas, pero hermosas. Suelen aparecer a finales de verano.

Como buena suculenta, no le gustan nada los encharcamientos y por ello lo mejor es utilizar un sustrato para cactus y crasas, que sea muy poroso y favorezca el drenaje. Algunos ejemplares llegan a nuestros hogares plantadas en sustratos a base de turba, que con el tiempo tiende a secarse y a presentar un aspecto estropajoso. 

Si puedes, trasplántala eliminando el máximo de turba posible y utilizando el sustrato mencionado anteriormente. Aprovecha para dividir tu planta y obtener así nuevos ejemplares. 

En contacto con la tierra, observarás unos pequeños bulbos, con aspecto de bolitas parecidas a guisantes. Son los tubérculos donde guarda sus reservas de agua. Durante su crecimiento verás que pueden aparecer algunas bolitas nuevas a lo largo de sus largas cadenas, pegaditas a las hojas. Te servirán para reproducirla como te contaremos más abajo.

Riego

En todas las guías sobre los cuidados de la Ceropegia woodii se recomiendan riegos semanales durante la primavera y el verano y mucho más espaciados (de hasta 20 días) en otoño e invierno. 

Discrepo, porque la mía me pide agua cada semana, independientemente de la estación de año. De lo contrario, las hojas que están en las puntas de las cadenas de corazones se secan y mueren por falta de agua. 

Os recomiendo ser muy observadores con esta parte de la planta, porque creo que es la mejor manera de detectar su necesidad de riego. A menudo olvidamos que a pesar de que estamos en otoño o en invierno, la temperatura de nuestros hogares es cálida. 

No olvidéis que el sustrato que hemos utilizado puede ser más o menos poroso y por tanto, tener mayor o menor capacidad de retención de agua. Seguid mi consejo: observad las puntas de las cadenas para cogerle el punto a la periodicidad del riego.

Abonado

Que la Ceropegia woodii sea una suculenta no significa que no necesite fertilizante. ¡Claro que sí, como cualquier otra planta! Utiliza el que tengas para cactus y crasas o bien un abono para plantas de interior, y sé constante durante toda la primavera y el verano. Sigue la dosis y periodicidad indicadas por el fabricante.

Cómo reproducir el collar de corazones para conseguir nuevas

En esta imagen se aprecian perfectamente los bulbos del collar de corazones. ¡Fíjate en el volumen de hojas que puede llegar a formar una planta tan pequeña!

Os comentábamos antes que los bulbos que actúan como reserva de agua pueden formarse a lo largo de las ramas de la planta. Aparecen siempre en una de las intersecciones donde están las hojas, justo en medio de cada par.

Al principio, son unas bolitas apenas perceptibles, pero acaban engrosando y en ese momento es cuando las podemos utilizar como semillas para reproducir la Ceropegia woodii.

Puedes hacerlo de dos maneras:

  • Acompañando la semilla hasta la tierra y enterrándola en ella. Para sujetarla, puedes utilizar alambre de jardinería para crear pequeñas “U” o incluso utilizando horquillas del pelo. Córtalas si son muy largas y clávalas en la tierra para que el bulbo quede en contacto con ella.
  • Cortando la tira de hojas entera ya que suelen aparecer varias bolitas en cada una. Divídela en tantas partes como bulbos tenga, y entiérralos en el sustrato. Las horquillas no son imprescindibles en este caso, ya que los esquejes tienen poco peso.

Algunos consejos más sobre la Ceropegia woodii

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Acabamos como siempre con una experiencia personal, y es que la Ceropegia se ha adaptado muy bien a mi cuarto de baño, que tiene muy poquita luz. Es una planta que viene muy bien para colocarla en alto, ya que puede alcanzar longitudes considerables.

Otra cosa más: intentad no ubicarla en un lugar donde corra el aire al abrir las ventanas. Sus tallos se enredan como una mala cosa, y aunque resulta relajante, desenredarlos os va a llevar un buen rato.

¿Nos cuentas cómo está tu collar de corazones? Nos encantará seguir aprendiendo de los cuidados de esta preciosa planta.

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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