Las Maranta y las Calathea son plantas de la familia de las Marantaceae que se caracterizan por los hermosos colores y patrones de sus hojas. Se las conoce como planta de la oración por su peculiar movimiento nocturno, cuando se cierra recogiendo todas las hojas. Es una planta perenne que podemos disfrutar todo el año.

Cómo cultivar las Calathea

Maranthas y Calatheas
Aunque algunas variedades de Calatheas dan flores, se cultivan por sus impresionantes hojas y diseños.

Existe un secreto para cultivar las calatheas y las marantas con éxito: priorizar su ubicación en un lugar donde reciban el máximo de luz posible, y mantener una humedad ambiental alta a su alrededor. 

Luz

En el blog de ManoMano hemos hablado de otras plantas de interior y solemos indicar que necesitan mucha luz sin sol directo. Pues bien, si hay una planta que debemos priorizar ante muchas otras en cuanto a esta necesidad, son las marantas y calatheas. 
Aunque son plantas que crecen en el sotobosque de la selva tropical, en el interior de nuestros hogares agradecen una exposición con una elevada luminosidad. Tenedlo en cuenta si a los pocos días de adoptarla en vuestro hogar, observáis cambios en las hojas o un crecimiento limitado: pueden necesitar un cambio de ubicación.

Respecto a la temperatura apropiada para su crecimiento, es una planta que agradece el calor, desarrollándose sin problemas entre los 16º y los 30º C. Durante el verano podemos cultivarlas incluso en exterior siempre y cuando queden fuera del alcance de los rayos del sol. En invierno, evitaremos habitaciones muy frías o con corrientes de aire (como las que se pueden originar al abrir ventanas para ventilar la casa). 

Sustrato y trasplante

Crecen sin problemas en sustrato universal o específico para plantas verdes. Lo que sí agradecerán es que el sustrato sea ligero y no se encharque. Como veremos en el apartado de riego, necesitan una elevada humedad ambiental que podemos proporcionarles situando un plato debajo con un poco de agua. Por ello, es recomendable utilizar piedra volcánica o bolitas de arcilla en el fondo de la maceta, que aislará el sustrato de la planta del agua que pondremos en el plato. 

La mejor época para trasplantarlas es la primavera. Utiliza una maceta de un tamaño ligeramente superior y aprovecha para dividirla si quieres conseguir nuevos ejemplares. Se trata de una planta rizomatosa, por lo que deberemos buscar unos pequeños bulbos en el sustrato de los que emergen las hojas. También podemos reproducirlas por esquejes, cortando siempre por debajo de un nudo, del que crecerán las futuras raíces. 

Riego

Las hojas de las Calatheas se limpian con un paño húmedo para eliminar partículas de polvo o manchas de cal del agua empleada en las pulverizaciones. En la imagen, mi última adquisición: una Calathea mosaica que me tiene enamorada.

Agradecen riegos regulares para mantener húmedo el sustrato. En verano, suelen ser cada dos o tres días, mientras que en invierno los riegos se espacian considerablemente, cada 6 o 7 días.

Es importante precisar que un sustrato húmedo no significa encharcado. La Calathea agradece mucho más una elevada humedad ambiental que tener los pies mojados.

Y aquí es donde reside el problema más habitual en su cuidado: la falta de humedad. Si las puntas de las hojas empiezan a ponerse marrones y se secan, la planta os está pidiendo más humedad.

Para facilitársela, tenemos dos opciones: llevarla a la cocina o al baño para pulverizarla diariamente, o colocar un platito con agua debajo de la planta. Es importante que esta agua no esté en contacto con la base de la maceta, que podría absorberla por capilaridad. Lo más habitual es utilizar vermiculita, guijarros o piedras decorativas, y colocar la maceta encima de ellas. Revisad su contenido con regularidad para añadir más agua si es necesario. 

Abonado

Calathea-Zebrina
Calathea zebrina o planta zebra. Sus hojas son mates y aterciopeladas, ¡preciosas!


Como la mayoría de plantas, agradecen abonados regulares con un abono líquido para plantas de interior. En primavera, verano y otoño se fertilizan cada 15 días y una vez al mes durante el invierno. 

Si vivís en una zona en la que el otoño es frío, empezad a espaciar la pauta de fertilización conforme las temperaturas vayan a la baja. 

Cómo evitar que se enrollen las hojas de las Calathea y las Marantas

Las Calathea y las Marantas necesitan una elevada humedad ambiental, y si no disponen de ella, tienden a curvar sus hojas hacia dentro. Debemos interpretar esa curvatura como un claro síntoma de falta de riego o de humedad ambiental. Antes de pulverizar las hojas, lo mejor que podemos hacer es observar si la planta necesita riego. Para ello, podemos hundir ligeramente nuestro dedo índice en el sustrato o sostener la planta para valorar su peso. Si nos parece muy ligera, es más que probable que el sustrato esté seco y por tanto, necesita que la reguemos.

Si la tierra de la planta está húmeda, entonces necesita más humedad ambiental. En el apartado de riego se ha detallado ya cómo conseguirlo.

¿Y tú, tienes Calatheas en casa? ¿Qué experiencia nos puedes contar al resto de Manitas? Estos artículos nos permiten aprender a todos y poner en común trucos y sugerencias. ¡Esperamos tu comentario!

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– Cuidados de la Hoya
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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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