La Begonia maculata es una de mis plantas preferidas. La primera vez que vi esos topos blancos en sus hojas me enamoré de ella perdidamente y sentí que tenía que ser mía. Se la conoce como Begonia Ala de Ángel por la forma de sus hojas y se cultiva como planta de interior debido a su origen tropical. 

Cómo cultivar la Begonia Maculata

Estamos ante una planta sencilla de cultivar si previamente conoces algunos de los detalles con los que se debe ser precavido. De todos ellos destacaría el tema del riego, que como veremos más adelante, debe realizarse cuando el sustrato esté totalmente seco. Con una buena exposición a la luz y cuidando el riego, la Begonia maculata crecerá sin problemas en tu hogar. 

Luz

La Begonia maculata es una planta que no necesita tanta luminosidad como otras plantas de interior de las que os hemos hablado en el blog de ManoMano últimamente. Estará bien en un salón o estancia iluminada, pero no necesariamente pegada a la ventana.
Debemos evitar que reciba sol directo e incluso podemos sacarla al exterior durante la primavera y el verano. 

Se trata de una planta tropical que se desarrolla sin problemas entre los 17º y 22º C. Por ello se cultiva habitualmente como planta de interior, ya que las bajas temperaturas provocan la caída de sus hojas e incluso podría morir.

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El color de las nuevas hojas es un verde suave que se oscurece conforme van creciendo.

Sustrato y trasplante

El sustrato utilizado en las Begonias maculatas debe facilitar un buen drenaje del agua de riego. Para ello, lo mejor es mezclar una buena cantidad de perlita en tu sustrato universal habitual. También es conveniente añadir una pequeña capa de arlita, roca volcánica o piedrecitas en el fondo de la maceta para evitar que el agua se acumule en la zona de las raíces.

No es necesario trasplantarla de manera inmediata, ya que es una planta que está mejor si tiene sus raíces algo apretadas. No es algo habitual en las plantas de interior, y por ello es conveniente destacarlo. 

El trasplante debe realizarse en primavera, utilizando el tamaño de maceta inmediatamente superior, y preferiblemente de terracota, ya que absorberá parte del agua de riego.

Riego

Como habréis deducido por los consejos anteriores, la humedad en las raíces es clave para un buen desarrollo de esta planta. Sufre enormemente los excesos de humedad y por ello debemos ser precavidos al máximo.

El riego debe realizarse cuando el sustrato esté totalmente seco, algo fácil de comprobar sosteniendo la planta en la mano y comparando con el peso de la maceta cuando está acabada de regar. El tipo de sustrato utilizado y su capacidad de retención de humedad influye bastante en la pauta de riego que puede ser cada 15 días durante el otoño y el invierno o cada semana en primavera y verano.

Ante la duda, recordad que es mejor pecar por defecto de riego que por exceso. Por ello también es conveniente evitar el uso de platos debajo de la maceta que podría acumular agua y provocar problemas de pudrición. 

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Resistid la tentación de eliminar lo que parece una punta de hoja seca. Es una especie de capuchón que protege la nueva hoja que está formándose debajo y que es muy frágil en estos estadios.

Abonado

Es recomendable abonar regularmente las begonias con un fertilizante específico para plantas de interior. Eso sí, es mejor utilizar la mitad de la dosis recomendada por el fabricante. Empezaremos a abonarla cada 15 días con la llegada de la primavera y seguiremos con esta pauta hasta la llegada del otoño. Durante esta época es probable que nos obsequie con montones de nuevas hojas y con sus hermosas flores de color blanco. Si no florece, prueba a cambiar el abono por uno rico en fósforo y potasio, específico para plantas de flor utilizando la mitad de la dosis.

Durante el otoño y el invierno retomaremos el abono para plantas de interior pero solo una vez al mes. En casa debe encontrarse a gusto porque sigue regalándome hojas nuevas incluso en los meses más fríos.

Reproducir la Begonia maculata por esquejes

Es muy fácil reproducir esta begonia por esquejes. A finales de invierno, corta una de las ramitas y sumerge el tallo en agua. Al cabo de un mes y medio aproximadamente, habrá formado suficientes raíces como para trasplantarla a una pequeña maceta con la mezcla de sustrato universal y perlita que te hemos recomendado antes. 

Acabamos con un apunte destinado a todos aquellos Manitas con mascotas. Las begonias en general son plantas tóxicas para perros y gatos, que pueden provocar vómitos y diarreas sin son ingeridas. Valorad la incorporación de esta nueva planta al hogar teniendo siempre en cuenta los hábitos de vuestros peludos. 

¿Y tú, tienes una Begonia maculata en casa? ¿Qué trucos puedes contarnos? A los manitas aficionados a la jardinería nos encanta conocer los consejos y experiencias del resto de compañeros. ¡Esperamos tus comentarios!

Si te ha gustado este artículo te recomendamos visitar nuestra sección de jardinería y descubrir otros tutoriales como Cuidados de la Calathea o Cuidados de la Sansevieria.

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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