¿Quién dijo que los bulbos no se podían plantar en macetas? Aunque envidiamos esos preciosos jardines que vemos en las redes sociales, también podemos llenar de bulbos las macetas y jardineras de terrazas y balcones. Además, con floraciones espectaculares como puedes conseguir con la lasaña de bulbos que te proponemos.

Qué es una lasaña de bulbos

Los crocus son bulbos de la misma familia que el azafrán. Pero ¡atención!, sus hebras no son comestibles.

Una lasaña de bulbos es una técnica que se utiliza para sembrar distintas variedades de bulbos en contenedores. Los bulbos se distribuyen entre distintas capas o pisos de tierra que se alternan, por lo que acabas formando una especie de lasaña (tierra-bulbos-tierra-bulbos-tierra).

Como cada variedad tiene un momento de floración distinto, conseguiremos una maceta con muchas flores que se irán alternando durante varios meses. Los bulbos, además, son plantas muy rústicas y duraderas, que florecerán año tras año con unos cuidados y mantenimientos mínimos.

Los tulipanes son, sin duda, uno de los bulbos más sembrados y admirados. Existen distintas variedades de tulipanes negros que en realidad son de un morado o granate muy oscuro.

Las variedades que florecen en primavera y que podemos sembrar utilizando esta técnica son: Alliums, chionodoxa, crocus, freesias, fritillarias, iris, jacintos, lilliums, muscaris, narcisos, ranúnculos y tulipanes.

Para realizar este tutorial hemos utilizado una caja de 100 bulbos variados que contenía 15 tulipanes, 5 narcisos, 30 muscaris, 30 crocus y 20 chionodoxa de colores variados. Podéis utilizar las variedades de bulbos que más os gusten, jugando con los colores para conseguir floraciones muy variadas.

Cómo preparar una lasaña de bulbos paso a paso

Algunos bulbos pueden estar empezando a germinar (derecha) o tener mini-bulbitos adheridos a su base (izquierda).

Aunque en este tutorial te mostraremos cómo preparar una lasaña de bulbos de floración primaveral, puedes seguir los mismos consejos para los que florecen en otras épocas del año. Lo importante es seguir las siguientes pautas para preparar la lasaña:

  • Utilizar siempre un material de drenaje en el fondo de la maceta o de la jardinera: el peor enemigo de las plantas bulbosas es el exceso de humedad, que podría ocasionar su pudrición.
  • Respetar esta norma: todos los bulbos deben enterrarse a una profundidad de 3 veces su tamaño. Así, si un bulbo mide 2 cms, debemos enterrarlo como máximo a 6 cms de la superficie de la tierra: si lo enterramos más, puede no tener fuerza para emerger y si sembramos superficialmente, no podrá soportar el peso de sus propias hojas y flores.
  • Mantener una distancia mínima entre los bulbos y evitar que queden muy pegados al borde de la maceta. En contenedores, podemos sembrarlos mucho más juntos de lo que haríamos en un jardín.
  • Regar regularmente después de la siembra para que la humedad active el enraizado. Es muy importante especialmente en los bulbos de floración primaveral, ya que de la cantidad de raíces que haya generado antes de la llegada de los fríos, depende la abundancia de su floración.

Materiales necesarios

Los bulbos se pueden comprar en cajas con distintas variedades, ideales para preparar esta lasaña que os proponemos hoy.

Lasaña de bulbos paso a paso

Empezaremos revisando la base de la maceta o jardinera para asegurarnos de que cuenta con agujeros de drenaje. Si no los tiene, debemos abrirlos o perforarlos con la ayuda de un taladro y una broca apropiada para el material en el que están fabricados.

Añadiremos una capa de arlita, piedra volcánica o macetas rotas para favorecer el drenaje. Bastará con unos pocos centímetros.

Añadimos una capa de sustrato de como mínimo, unos cinco o seis centímetros de espesor. Los bulbos que irán al fondo serán los más grandes y nos conviene que encuentren suficiente tierra para poder desarrollar sus raíces.

Repartiremos la primera capa de bulbos, siempre con la punta hacia arriba ya que de ella es de donde aparecerán las hojas y de la base, las raíces.

Añadimos una capa de sustrato de algunos centímetros, y presionaremos ligeramente para asegurar la posición de los bulbos que acabamos de sembrar. 

jacintos-lasaña-maceta

Si es necesario, añadiremos algo más de sustrato y distribuimos la siguiente capa de bulbos. Repetimos el proceso: cubrirlos con tierra, asentar ligeramente y repartir los bulbos de una nueva variedad.

Se recomienda no combinar más de tres variedades de bulbos por maceta, aunque os animamos a realizar pruebas en función del tamaño de la maceta, su diámetro y profundidad. 

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Podemos ir regando los bulbos conforme vamos formando las distintas capas: permitirá que la tierra se asiente y podamos ver si es conveniente añadir más entre capas de bulbos.

Colocaremos la maceta o jardinera en una ubicación soleada y regaremos regularmente durante las primeras semanas después de la siembra. Con la llegada del invierno, regaremos únicamente cuando veamos que la tierra se seca.

En zonas con inviernos de frío riguroso, nos será de gran ayuda utilizar un acolchado para proteger la tierra, o utilizar una manta térmica para proteger los bulbos de las heladas.

Acabo con un apunte personal, y es que este año me he atrevido a utilizar todos los bulbos que venían en la caja, creando así una lasaña de 5 pisos. Veremos qué tal se dan, ya que nunca había utilizado más de 4 variedades de bulbos distintas.
¿Nos contáis vuestras experiencias sembrando los bulbos formando una lasaña? Nos encantará leerlo en los comentarios.

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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