La mayoría de plantas pueden reproducirse de dos maneras: por semillas o por esquejes. Los esquejes nos permiten obtener una planta idéntica a la planta de la que formaba parte. Siempre me ha parecido algo mágico y una de las experiencias más bonitas que nos ofrece la jardinería. Vamos a aprender a hacerlos rápidamente.

La reproducción vegetativa de las plantas

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Los potos se reproducen rápidamente si enterramos el tallo de manera horizontal. Las raíces aparecerán de los bultitos que se observan en el tallo.

Acostumbramos a tratar y a manipular a nuestras plantas con suma delicadeza, temerosos de provocarles daños cuando son auténticas todoterreno. ¿Qué otros seres son capaces de reproducirse a partir de una única parte de sí mismos? Muchas plantas que forman semillas pueden clonarse a partir de un tallo, una ramita, un estolón o un bulbo o raíz. Es lo que llamamos reproducción vegetativa, que además permite conseguir una planta exactamente idéntica a la planta madre, porque en realidad, obtenemos un clon.

De esta manera podemos reproducir un buen número de plantas de interior, exterior e incluso hortícolas

Materiales necesarios para realizar esquejes

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Macetas: puedes reutilizar macetas pequeñas de otras plantas, bandejas germinadoras con tapa, vasitos de yogur, bandejas de plástico o porexpan, a los que realizaremos uno o varios agujeros para facilitar el drenaje del agua de riego. Para los esquejes en agua puedes utilizar cualquier tipo de vasito o recipiente estanco.

Sustrato: utiliza un sustrato nuevo si es posible, ya que de este modo los esquejes corren menor riesgo a enfermar. Un sustrato utilizado previamente puede contener patógenos o esporas de hongos que podrían dificultar el proceso.

Tijeras o herramientas de corte: que estén bien afiladas y limpias para que no enfermen ni los esquejes ni la planta madre. Puedes desinfectar las hojas con alcohol antes de utilizarlas.

Hormonas de enraizamiento: no son imprescindibles pero permiten que el esqueje forme nuevas raíces rápidamente. Están disponibles en polvo y en gel.

¿Cuál es la mejor época para hacer esquejes?

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Ayúdate de un lápiz para formar un agujero en el sustrato. También te permitirá determinar la profundidad necesaria para que queden enterrados un mínimo de dos nudos.

La mejor época para hacer esquejes es en primavera y en otoño. Las temperaturas ayudan a que la formación de raíces sea más rápida, pero en la práctica puedes hacer esquejes en cualquier época del año. Tardarán más en enraizar pero es un buen método para intentar salvar cualquier ramita rota que encuentres en la calle o que se caiga durante la manipulación de tus plantas. 

Si por algún motivo tienes que podar una planta, aprovecha los recortes para intentar reproducirla. Los recortes de geranio, por ejemplo, enraízan fácilmente utilizando este método.

Cómo hacer esquejes de plantas paso a paso

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Siempre que te sea posible, evita utilizar el mismo esqueje para clavarlo en la tierra. En algunas plantas podría dañarse.
  1. Elige una ramita de unos 5 o 10 cm de largo, que contenga yemas, raíces aéreas u hojas. 
  2. Realiza un corte limpio en diagonal, siempre por debajo de una yema o de una hoja. De ellas aparecerán las raíces.
  3. Si la ramita elegida contiene varias hojas, quítalas todas dejando solo un par o tres en la parte superior. Corta la punta en diagonal por encima de una de las hojas para que concentre toda su energía en la formación de raíces en lugar de en prolongar su crecimiento por la punta.
  4. Sumerge la parte baja del esqueje en agua si has elegido este método para propagarlas.
  5. Llena de sustrato las bandejas. Si está muy seco, humedécelo ligeramente con ayuda de un pulverizador. Evita compactarlo en exceso, lo mejor es que quede algo suelto.
  6. Si dispones de hormonas enraizantes, humedece la parte inferior del tallo con ellas, justo la que vamos a dejar enterrada en el sustrato.
  7. Forma un agujero con ayuda de un lápiz para introducir en él cada uno de los esquejes. No es recomendable utilizar el propio tallo para realizar este proceso.
  8. Introduce la base del esqueje bajo el sustrato procurando que queden enterradas un par de yemas, de las que empezarán a formarse las raíces.
  9. Presiona ligeramente el sustrato alrededor del esqueje para que la parte enterrada quede completamente rodeada de tierra.
  10. Riega a continuación con el pulverizador. Lo utilizaremos para regar durante todo el proceso de enraizamiento para no descalzar ni mover de su lugar el esqueje. Mantén el sustrato húmedo, evitando encharcamientos para asegurar la viabilidad del esqueje.
  11. Mantén el esqueje en un espacio luminoso pero a la sombra para evitar su deshidratación. 
  12. Las raíces tardan entre un mes y dos meses en empezar a formarse. Puedes tirar con suavidad de la planta cuando haya pasado ese tiempo para comprobar si ofrece resistencia. O también puedes esperar a observar cambios en el esqueje: si empiezan a formarse nuevas hojas o aparece un nuevo brote en la base, ¡el proceso ha sido un éxito!
  13. Trasplántalas a una maceta de mayor tamaño tal y como te contamos hace poco en el blog.

Hay plantas que forman nuevas raíces rápidamente y otras que tardan un poco más. Por ello, os ofrecemos algunos consejos que os pueden ayudar:

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Cuando aparezcan las raíces de un esqueje en agua, déjalas crecer unos centímetros. Cuando las pases a sustrato, mantén una elevada humedad durante los primeros días para que se acostumbren al nuevo medio.
  • Si manipulando una planta se te ha roto una ramita y no tienes tierra en ese momento, sumerge el esqueje en agua de manera provisional. Te asombrará comprobar como es posible obtener raíces de esta manera.
  • Los vasitos de vidrio de yogur y los de chupito son ideales para hacer esquejes en agua. Es importante que sean estables y puedan sostener sin problemas la longitud de los tallos.
  • Contrariamente a lo que pueda parecer, algunas plantas suculentas se reproducen fácilmente en agua. Utiliza las hojas caídas para ello o clávalas superficialmente en sustrato para obtener nuevas plantas.

Para acabar, os animamos a intentar los dos métodos (en agua y en tierra) con el mismo tipo de planta para poder valorar qué sistema es mejor para cada una de ellas. ¿Qué experiencias o trucos podéis compartir con la comunidad? Nos encantará leerlo en los comentarios. 

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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