Creo que cualquiera que haya sufrido la presencia de cochinilla en sus plantas, estará de acuerdo en que es una de las plagas más fastidiosas de eliminar. Por ello, y aprovechando el invierno, vamos a compartir algunos trucos para evitar que nos afecte con la llegada de la primavera.

¿Qué es la cochinilla?

La cochinilla es un insecto que se alimenta de la savia de las plantas. Existen multitud de variedades catalogadas, pero las más comunes en huertos y jardines presentan dos aspectos diferenciados: unas disponen de un caparazón más o menos duro, que les da apariencia de lapa. Se instalan sobre hojas y tallos, y se comportan como auténticos vampiros parásitos, chupando la savia.

Otras son blandas, con un cuerpo de consistencia pegajosa, algodonosa, o con pequeños canales (como rayitas) que las recorren de arriba a abajo. Actúan del mismo modo, pero son relativamente más fáciles de eliminar al no disponer de coraza.

Las he visto en ramas de árboles, tallos, y en el haz y el envés de distintos tipos de planta. La foto que ilustra este artículo es de esta misma mañana, y la planta vampirizada es una Pluma de Santa Teresa (Epiphyllum x hybridus), también llamada Cactus de Navidad. Fijaos en el color amarillento de las hojas más afectadas, que además han perdido su turgencia. Además de los adultos (con forma de lapa y también llamados piojillos), se aprecian las ninfas, alargadas y mucho más pequeñas.

En definitiva, una planta que debo tratar urgentemente antes de que la plaga se extienda más.

¿Porqué es peligrosa la cochinilla?

Pues porque no solo se reproduce rápidamente cuando llega el buen tiempo, sino que (al igual que el pulgón) segrega melaza. Esta melaza es un líquido azucarado que atrae a las hormigas, y lo más peligroso: a la negrilla o fumagina. Este hongo (parecido a un polvillo negro), impide que las hojas puedan realizar la fotosíntesis. Lo que sumado a los daños que ya está provocando la cochinilla, puede acabar matando a la planta, o dificultando su crecimiento y/o floración.

¿Cómo actuar ante la presencia de cochinilla?

Si al revisar nuestras plantas, damos con unos pocos ejemplares, podemos intentar eliminarlos manualmente, con los dedos. Los adultos con caparazón son más difíciles de despegar que los de cuerpo blando, pero no es una tarea imposible.

Nos ayudará el jabón insecticida, que actúa reblandeciendo el caparazón y además, limpia la melaza que se pueda haber formado. 

Si la plaga es importante, podemos combinar el jabón insecticida con Aceite de Neem, o utilizar insecticidas anticochinilla más potentes. Todos estos productos se aplican por pulverización, intentando llegar a todas las partes de la planta afectada. Para ello, es conveniente utilizar un pulverizador de mano o una mochila con lanza si debemos tratar un árbol.

La cochinilla de los cítricos

Limoneros, naranjos y mandarinos suelen tener problemas de cochinilla a partir de primavera. Y como la plaga se reproduce con bastante rapidez, pueden llegar a debilitar tanto al árbol que puede quedarse sin hojas. Sin hojas, no hay fotosíntesis, y si el árbol no se puede alimentar, difícilmente dará flores que darán lugar a los preciados frutos.

Os recomiendo encarecidamente revisar estos frutales con regularidad, prestando atención al haz y al envés de las hojas y al tronco. Las cochinillas que aparecen sobre los cítricos son muy fáciles de identificar, pues son de color blanco, pegajosasy presentan rayas a lo largo. Es la llamada cochinilla acanalada.

Durante el invierno, podemos aplicar un aceite insecticida como preventivo, que actuará sobre las cochinillas por asfixia. De este modo, podemos conseguir reducir las posibilidades de que el insecto dé lugar a una siguiente generación de individuos.

Si es un problema que sufrís cada año, podéis mezclar el aceite con un insecticida específico, que alargará el efecto del combinado. No olvidéis repetir la aplicación siguiendo las instrucciones facilitadas por el fabricante.

Al llegar la primavera y con la subida de temperaturas, prestad atención a la aparición de hormigas, que subirán a los árboles en busca de la preciada melaza. Podéis detenerlas creando una barrera con una cinta anti-insectos (una especie de barrera pegajosa en la que se quedarán pegadas).

Y para evitar o combatir la aparición de negrilla, podéis utilizar un fungicida. Recordad que este hongo solo aparece si la colonia de cochinilla es importante y hay una gran cantidad de melaza. Os recomiendo valorar su aplicación en función de cómo de controlada tengáis la plaga.

Esperamos que estos trucos os permitan evitar problemas con la cochinilla y que vuestras plantas y árboles luzcan su belleza (¡y den sus frutos!) como nos gusta. ¡Hasta pronto!

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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