Los caracoles y babosas pueden llegar a convertirse en el principal enemigo de nuestras plantas. Si de la noche a la mañana descubrimos hojas mordisqueadas y un inculpador rastro plateado, ¡tendremos que ponerle remedio!

Los hábitos de los caracoles y las babosas en el huerto y el jardín

Creo que conocer su modus operandi de cualquier plaga es importante para saber cómo actuar, y sobretodo, cómo proteger nuestras plantas. Caracoles, babosas o limacos prefieren brotes tiernos y hojas jóvenes para alimentarse. Por ello nuestra revisión en busca de sospechosos debería centrarse cerca de este tipo de plantas.

De hábitos nocturnos, podemos descubrirlos in fraganti al anochecer, al amanecer o en días lluviosos. Durante el día suelen esconderse en cualquier rincón alejado de los rayos del sol, lo que les permite descansar sin perder humedad. Esta idea es la base de algunas de las trampas que veremos más adelante.

Por último, es importante saber que hay dos momentos del año durante los que entran en un largo letargo: al bajar las temperaturas durante el invierno y con el calor más extremo del verano. Si en estas épocas descubrimos hojas mordisqueadas pero no hay señal de rastros de babas, puede que el culpable sea otro.

Trampas y escondites para capturar caracoles

Los caracoles y las babosas suelen esconderse en lugares húmedos y sombríos durante el día. Podemos realizar una inspección visual empezando por lugares con mucha vegetación, debajo de piedras, e incluso debajo de la base o el acabado de las macetas. En el patio de mi casa son su escondite preferido. Les encanta cualquier recipiente de barro, las tejas, o incluso cualquier maceta de plástico situada boca abajo en la que se puedan introducir.

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Intentad colocar algunos de estos recipientes en vuestro huerto o jardín para atraerlos. Durante el día, podréis levantarlos para comprobar si hay alguno escondido en su interior.

Trampas de cerveza para caracoles

Los caracoles y las babosas son grandes amantes de la cerveza. Sí, habéis leído bien. Su olor a levadura les atrae poderosamente y por ello se han creado trampas para capturarlos utilizando esta bebida.

Constan de un recipiente que se entierra a ras de suelo y de una tapa que lo cubre para evitar que se llene de agua de lluvia. Entre el recipiente y la tapa queda la distancia justa que les permite entrar en la trampa y ahogarse (o emborracharse) con la cerveza. Con un par de centímetros de esta bebida es más que suficiente para conseguir una trampa ecológica, efectiva y libre de productos químicos.

También podéis combinar ambos métodos: utilizando una trampa de cerveza cubierta con una teja, por ejemplo. Elegid su ubicación teniendo en cuenta sus preferencias hacia los escondrijos durante el día.

Cómo mantener a raya grandes plagas de caracoles y babosas

Los caracoles o las babosas pueden ser un problema realmente grave en un huerto o un jardín de grandes dimensiones. En tal caso, es recomendable utilizar un producto helicida, diseñado específicamente para combatirlos y alejarles de fresas, lechugas u otras plantas que les encantan.

Estos productos, en forma de gránulos, se esparcen alrededor de las plantas a proteger, o creando una línea a modo de cordón protector.

Resultan un poderoso atrayente para caracoles y limacos, que al alimentarse de ellos, acaban muriendo. Eso sí, no se trata de un veneno fulminante por lo que no vamos a encontrarnos con caracoles muertos sobre los gránulos. El producto cumple su función pero hay que darle unos días de plazo para observar resultados.

El mejor momento para aplicar este producto es después de la lluvia o de un riego generoso. Es entonces cuando los moluscos suelen salir de su escondrijo para alimentarse. Los gránulos se irán disolviendo poco a poco, por lo que debemos repetir la aplicación cuando observemos que han desaparecido.

Encontraréis dos tipos de helicidas en ManoMano: los autorizados en agricultura ecológica y formulados en base a fosfato férrico, y los formulados en base a metaldehído. Ambos son eficaces y aptos para jardinería doméstica. ¿La diferencia? Si lo vais a utilizar en un jardín donde juegan vuestros hijos o mascotas, con el ecológico estaréis más tranquilos. No tiene plazo de seguridad (podéis cosechar cualquier cosa del huerto después de utilizarlo), no afecta a la fauna auxiliar y no es tóxico en animales domésticos. Por favor, revisad atentamente las instrucciones de uso de cualquiera de ellos antes de utilizarlo.

Esperamos que estos consejos os sean útiles para poder disfrutar de unas plantas sanas y sin depredadores babosos. ¿Habéis utilizado alguno de ellos? Nos gustará leer vuestras experiencias en los comentarios.

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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