A todos nos gusta un césped tupido y bien cuidado, como una gran alfombra verde. Pero a menudo aparecen zonas despobladas, sin apenas vegetación. Son las llamadas calvas del césped y pueden aparecer por distintos motivos.
Vamos a ver cómo ponerle remedio para que nuestro césped vuelva a lucir verde y sano.

Reparar zonas de césped despobladas por falta de luz

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Las calvas del césped deben trabajarse con una azada para descompactar el suelo antes de la siembra.

Uno de los motivos que puede ocasionar la aparición de calvas, es la falta de luz. La mayoría de las plantas que sembramos como césped son gramíneas que necesitan recibir sol directo durante el día para crecer bien. 

Es probable que después de una siembra inicial observemos que el césped no se desarrolla igual de bien debajo de árboles, arbustos o en zonas con sombra provocadas por porches o edificios. El césped suele crecer más fino, pobre y de un color amarillento que debería hacernos sospechar de que quizá no es la variedad más apropiada para esa ubicación.

Tampoco debemos desestimar las raíces de los árboles. Aunque no las veamos, se extienden mucho más allá de su propia copa, que actúa como paraguas cuando llueve. 

En estas situaciones podemos optar por dos soluciones: o bien crear un parterre alrededor del árbol (que podemos cubrir con un material decorativo como puede ser la corteza de pino), o bien resembrar con una variedad de césped resistente a la sombra.

Las variedades de cespitosas más apropiadas para zonas a la sombra son las Festucas, algunas variedades muy concretas de Ray-Grass y la Dichondra, una especie tapizante que se adapta muy bien a condiciones de poco sol.

Antes de comprar las semillas de alguna de estas variedades, revisad las indicaciones del fabricante respecto a su resistencia al pisoteo y a las necesidades de riego.

Como norma general, un césped ubicado en una zona sombría, agradecerá siegas menos frecuentes. Si lo dejamos crecer más, tendrá más superfície foliar para realizar la tan necesaria fotosíntesis.

Reparar calvas en el césped provocadas por plagas, hongos o pisoteo

Las calvas en el césped pueden aparecer por otras causas:

  • Presencia de plagas en el suelo que provocan que el césped se vuelva amarillento. Es necesario utilizar un insecticida específico para eliminarlas y repoblar a continuación.
  • Aparición de hongos provocados por un drenaje insuficiente o un exceso de riego. Debemos buscar el origen del problema para ponerle remedio. Los aspersores de riego pueden haberse desincronizado, cruzándose y regando en exceso una zona concreta. Otros hongos pueden aparecer por la presencia de una gran capa de fieltro en el césped, que podríamos haber retirado con un escarificado.

    En ambos casos, es conveniente retirar los restos de siega con la función de aspiración de nuestro cortacésped. Evitaremos así que las esporas lleguen a zonas de césped sano que podrían enfermar.
  • En zonas de paso frecuente, el césped tiende a compactarse debido al pisoteo. Las calvas acaban apareciendo, lo que nos obligará a resembrar o a buscar otra solución para evitarlo. En estas situaciones suele ser útil la colocación de piedras, gravilla u losetas decorativas para delimitar un camino por el que cruzamos habitualmente.

Cómo reparar las calvas del césped paso a paso

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Reparte las semillas en sentido horizontal y vertical para que la superfície a sembrar quede cubierta totalmente.
  1. Remueve la tierra para descompactarla. Añade sustrato si es necesario para nivelarla con el resto del césped.
  2. Reparte las semillas en dos pases cruzados para que toda la superficie a resembrar quede cubierta de semillas.
  3. Cúbrelas con sustrato o recebo, compactándolo a continuación con la mano o la parte plana de un rastrillo.
  4. Riega las zonas resembradas abundantemente durante los días posteriores a la siembra para provocar la germinación de las semillas.
  5. Espera a que alcancen una altura de 10 cms antes de pasar el cortacésped.

Cómo resembrar el césped paso a paso

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Cubre las siembras con sustrato o recebo y riega bien a continuación.
  1. Corta el césped muy corto y a continuación, pasa el escarificador. Eliminaremos la capa de fieltro para que las semillas que utilicemos queden en contacto con la tierra para germinara.
  2. Retira la capa de fieltro con un rastrillo o mediante la aspiradora del cortacésped.
  3. Reparte las semillas en dos pases cruzados para asegurarte de que la zona a sembrar queda cubierta de semillas.
  4. Cubre las semillas con sustrato o recebo para protegerlas y asegurarte de que quedan en contacto con la tierra.
  5. Riega a continuación. Las semillas precisan humedad constante hasta su germinación, por lo que puede ser necesario regar 2 o 3 veces al día.
  6. Espera a que el césped crezca hasta una altura de unos 10 cm antes de realizar la primera siega.

La mejor época para realizar cualquier tipo de resiembra de césped es en primavera o en otoño. Las lluvias y las temperaturas suaves favorecen la germinación de las semillas con las que conseguiremos que nuestro césped vuelva a lucir como antes.

¿Y tú? ¿Qué problemas tienes en el césped? Nos gustará leerlo en los comentarios.

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Autor

Ester es la autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparte talleres de huerto urbano, colabora en medios especializados y en 2014 publicó su primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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